Siempre pensé mucho. Era para mí, un ejercicio vital, al igual que correr para los runners. Mi mente se llenaba de preguntas, dudas, ideas de todo tipo y, de tanto hacerlo, terminaba con dolor de cabeza. Con los años, me di cuenta de que sólo soy del tamaño de un grano de arena y el océano a mi alrededor me devora de a bocados. Luché mucho tiempo con fuerza y, con dolor, supe que perdería. No sabía cómo escapar, decidí rendirme. Más tarde llegó la añoranza, entonces cerré los ojos y atravesé la pared.
Este blog funciona como archivo de las consignas de escritura que los estudiantes del Taller de Escritura Creativa van realizando y comparten durante el curso 2020. El Taller de Escritura Creativa forma parte de la oferta de la Universidad de Adultos y Adultos Mayores de la Municipalidad de Morón desde el año 2018.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Reflexión final - Fabiana
Este año viví, y creo que no fui la única, todos los estados de ánimo. Tuve días de alegría, de esperanza, de paz, pero fueron muchos los qu...
-
Nació. La felicidad me inundó hasta que me dijeron que una discapacidad lo limitaría en su vida futura. En ese momento, me prometí luchar y ...
-
Este es "mi lugar", sencillo casi austero. ¡Pero mio! Soy hombre de bajos recursos así que mis muebles de pino son pocos: una cam...
-
Rieles, vías, allí quedaron abandonados los vagones del Sarmiento. De lejos parecen esculturas inmensas, a veces fantasmagóricas. Derruidas,...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario